¿Qué es el tratamiento con Botox?

El tratamiento con Botox radica en infiltrar un Neuromodulador que en este caso sería la Toxina Botulínica. El papel de los neuromoduladores es interrumpir los impulsos nerviosos que llegan a los músculos faciales, con esto vamos a lograr reducir la contracción muscular evitando la aparición de las arrugas de expresión. Su uso prolongado en el tiempo va a permitir retrasar el envejecimiento de la piel y evitar que aparezcan nuevas arrugas.

BOTOX, tratamiento ideal para eliminar arrugas. Es un tratamiento que se indica para suavizar, prevenir, rejuvenecer y atenuar las líneas de expresión y las arrugas que van apareciendo con el paso de los años. Se usa tanto para hombres como para mujeres.

La toxina botulínica o Botox está indicada también para aquellas personas que gesticulan mucho y producen arrugas de expresión. Con su aplicación se consigue relajar los músculos del rostro dando una apariencia de juventud y mejorando la apariencia de tu piel.  

El Botox es preventivo, lo ideal es utilizarlo antes de tener arrugas muy marcadas, si tienes 30 años, ya puedes comenzar a usar Botox de forma preventiva y a eso le llamamos Baby Botox y la técnica consiste sencillamente en la inyección de microdosis de Botox, es decir, utilizar mucha menos cantidad de la que se usa habitualmente en los tratamientos con toxina botulínica tipo A, previniendo en edades más tempranas la formación de arrugas en el rostro.

Las zonas más comunes para eliminar las arrugas con Botox: Frente, entrecejo y patas de gallo.

Otras zonas donde el Dr. Blanco suele infiltrar Botox serían: Dorso nasal, mentón, cuello, rechinamiento de los dientes (Bruxismo), arrugas peribucales, sonrisa gingival. El Botox también es usado para solucionar el exceso de sudoración en manos, pies y axilas (Hiperhidrosis Axilar).

Te comentamos que el Botox tiene una gran variedad de usos, todos relacionados con la interrupción de impulsos nerviosos a músculos o glándulas.

Algunos usos del Botox que nada tienen que ver con las arrugas faciales:

  • Sonrisa Gingival: (Precio 350 euros) Exposición excesiva y antiestética de las encías al sonreír.
  • Bruxismo: (Precio 400 euros) Trastorno en el que rechinas o aprietas los dientes, puede ser cuando estás despierto o mientras duermes.
  • Hiperhidrosis axilar: (Precio 400 euros) Exceso de sudoración en las axilas.
  • Platismas del cuello o músculos platismales.

Falsos mitos sobre el Botox:

Algunos piensan que el Botox es un relleno facial o un relleno de labios y ese pensamiento es incorrecto. El tratamiento con Botox consiste en infiltrar pequeñas cantidades de Toxina Botulínica con el objetivo de interrumpir la señal nerviosa que permite la contracción de los músculos faciales. No es un producto permanente por lo que se debe de repetir el tratamiento pasados 4 meses. Aporta una piel lisa, rejuvenecida y con mayor luminosidad.

Una infiltración de Botox incorrecta puede tener efectos negativos y el más común es el descenso de las cejas cuando se infiltra mucha cantidad del producto o si se hace en una zona no recomendada. La recuperación a la posición normal de la ceja puede ser complicada y una de las las medidas sería esperar a que pase el tiempo y el músculo recupere su activad.

¡Recuerden! Las arrugas dinámicas no se atenúan con sustancias de relleno como el plasma, grasa o ácido hialurónico, ni la cirugía plástica, solo el Botox actúa a ese nivel. Actualmente no existen productos permanentes en Medicina Estética, todos tienen una duración determinada y en el caso del Botox sería de 4 a 6 meses, pasado este tiempo habría que volver a infiltrar la zona deseada. El Botox tiene efecto memoria y cada vez podremos espaciar más en el tiempo las infiltraciones pues cada vez durará más su efecto.

Precios por zonas:

1 zona: 150 euros 2 zonas: 280 euros 3 zonas o completo 350 euros